LOS DELFINES

Separarse de la especie – por algo superior – no es soberbia, es amor

– Adiós – Gustavo Cerati


Dicen que en un momento primigenio Dios tuvo que decidir entre dos especies: los delfines y los primates y, así a una de ellas permitir la evolución. Los delfines supieron adelantarse al desarrollo de los acontecimientos y vieron lo que implicaría evolucionar y decidieron dejar libre el camino a los primates. Y así Dios decidió.

Los delfines hoy nadan libres en el océano. Los hombres, bueno… los primates ya sabemos qué camino tomaron.

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